viernes, 29 de julio de 2011

Una loca con los pies descalzos

Me gustaba más ciega y sordomuda, que loba y rabiosa
Muchas personas cercanas a mi empezaron a decir, “la perdimos”. Cuando se pintó el pelo de rubio y empezó a cantar en inglés, hubo muchos amigos que la sacaron de su lista de favoritas. Y yo ahí, firme. Es una mujer inteligente y sensible, sus canciones tienen una mezcla muy equilibrada de melodías comerciales y letras con contenido. Eso decía yo. La han acusado de plagio y aunque en silencio siempre he pensado que “Pies Descalzos” se parece mucho a “Alba” de Iván y Lucía y que “The One” lo hace pensar a uno más de lo debido en “Michelle” de Los Beatles, yo seguía firme de su lado. Cada vez que recibía un premio y decía algo lindo sobre Colombia, yo lloraba emocionada y volvía decir, “es una verraca”.
De sus primeros trabajos discográficos exitosos, creo muy pocas canciones se libraron de sonar y sonar hasta el cansancio en el reproductor de cd de mi carro, de mi casa y en mi discman (el iPod no había nacido). A medida que fue pasando el tiempo, fue disminuyendo el número de canciones que entraba a mi lista de preferidas y que se sumaban a mi repertorio para la guitarra. La estadística hoy, es cero. He hecho mi tarea, me he sentado a oír una por una todas sus últimas canciones y no logro llegar al final de ninguna. No sé a dónde se fue la compositora romántica que despegaba del cemento sus zapatos y se escapaba por ahí volando un rato. Me parece que ya no está por ahí convirtiendo los campos en ciudad y mezclando el cielo con el mar. No he podido volver a encontrar a la mujer profundamente enamorada que escribió “Underneath your Clothes” y “Que me quedes tú”.
La he visto entre una jaula contorsionándose y cantando “mis aullidos son el llamado, quiero un lobo domesticado”. Montada en una moto, abrazada a un hombre repleto de tatuajes diciendo “soy loca con mi tigre, loca, loca, loca” y ahora, de nuevo con pelo negro, lo único que me gusto, haciendo pole dancing y repitiendo una y otra vez “oye papi vuélveme loca, aráñame la espalda y muérdeme la boca, rabiosa, rabiosa, rabiosa” .
Me doy por vencida, mi gente tenía razón, a partir de hoy aceptaré en silencio todos los “te lo dije”, no voy a argumentar nada ni en mi de defensa ni en la de ella porque “no soy la clase de idiota que se deja convencer, pero digo la verdad y hasta un ciego lo puede ver”, no hay nada que hacer. Es verdad, a Shakira, la perdimos.

1 comentario:

  1. Tiene razón Paula, Shakira se perdió en el camino de lo comercial, cualqueira que la oiga no pude adivinar que es latinoamericana. Sus canciones profundas se fueron...

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